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viernes 31 de marzo de 2006, 22:00:00

Tipo de Entrada: RELATO | 6378 visitas

Es la tercera ocasión que el Club de Montaña La Verea de Granada organiza una bajada (o subida en este caso) a la Costa Tropical. Las anteriores ediciones fueron bajadas de Churriana a Salobreña pero en esta tercera se ha invertido el sentido de la marcha, en ascenso a la vega de Granada y se ha acortado 15km.

Segundo avituallamiento
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Segundo avituallamiento
Parte del grupo
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Parte del grupo
Castillo árabe de Murchas
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Castillo árabe de Murchas
Bosques de juncos
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Bosques de juncos
Los que fuimos de Motril
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Los que fuimos de Motril

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Es la tercera ocasión que el Club de Montaña La Verea de Granada organiza una bajada (o subida en este caso) a la Costa Tropical. Las anteriores ediciones fueron bajadas de Churriana a Salobreña pero en esta tercera se ha invertido el sentido de la marcha, en ascenso a la vega de Granada y se ha acortado 15km.

Esta travesía puntúa para la copa andaluza por clubes de largas distancias y esto hizo que la participación fuese masiva y de todos los puntos de Andalucía.

La distancia fueron 64 kilómetros y el desnivel acumulado de 1800 metros con dos fuertes desniveles. El primero fue nada más empezar, en Guájar Faragüit, de unos 800m y duró hasta que alcanzamos el collado del francés. El segundo lo tuvimos tras comer en Padul, subida a la silleta del Padul, de unos 700m.

Como entra en la copa andaluza de largas distancias hay una normativa a la que supeditarse. Entre otras cosas no sobrepasar a los guías y entrar en unos tiempos determinados en controles que hacen jueces de la Federación Andaluza de Montaña en puntos predeterminados del recorrido. Sobre todo fue la exigencia de los tiempos lo que hizo a los guías llevar un buen ritmo de marcha.

La ruta comenzó a las 4:30 de la madrugada en el pueblo de Guájar-Faragüit. Los participantes de Motril llegamos en coche. Cinco en total, 4 de nosotros pertenecientes a Diez Amigos sin Límite. El resto, hasta los 113 participantes, en autobús. Dos autobuses hasta los topes. Allí antes del comienzo se nos ofreció caldico caliente y batidos que entró de maravilla con el frío que hacía a esas horas. Pero poco duró el frío pues con la empinada subida por pista primero y senda después hasta el collado del francés nos sobraba toda la ropa. El viento, arriba, una vez dejada atrás la vegetación arbórea, era de castigo. Esta subida fue bonita porque todo participante tenía su frontal y al mirar hacia atrás  se veía un ?gusano de luz? de un montón de metros. Tropezones abundante pues la gente iba aún dormida. Se sacrificó lo bonito del paisaje entre árboles por la diversión de la marcha nocturna. Una vez arriba nos dejamos caer por un almendral a la carrera, con mucha inclinación que también costó más de un revolcón, hasta el siguiente punto de  avituallamiento, muy surtido, por cierto, de frutos secos, bebidas isotónicas, barritas energéticas, fruta y el caldico. Estaba este punto en la pista que lleva a Pinos Puente.

Tras reagruparnos y descansar 5 minutos salimos a paso endiablado pues era cuenta abajo hasta que tomamos una senda preciosa entre pinares y encimas que llegaba a Restábal. Al tomar la senda ya se veía, era de día y sobraban los frontales. Ahí otro control de dorsales de la organización.

Tras un largo y bonito recorrido por senda entramos en una pista que nos conduce a Restábal pero previamente nos agasaja  la organización con un desayuno con repostería morisca, café con leche caliente y bollería. En este  avituallamiento paramos 15 minutos por no enfriarnos pues llevábamos buen ritmo. Al poco estábamos en Restábal y tras reagruparnos enfilamos a Cozvijar. Atravesamos, ya llaneando, un barranco, el barranco por donde discurre el río Durcal con arbolado, grandes plantaciones de naranjos que dan un precioso colorido al recorrido y la bonita vista del castillo de Murchas y sus murallas, semiderruido por dejadez. En lo profundo del barranco nos hemos de pelear con un bosque de cañas, realmente enmarañado que en algunos lugares dejaba un estrecho túnel para pasar en fila india. Andamos sobre una acequia bastante rato y siempre rodeados de arbolado y vegetación.

Así hasta subir al pueblo de Cozvijar donde hay otro avituallamiento. De ahí a Conchar con su correspondiente reposo y del tirón, sobre asfalto (el único que topamos en los 64km) bordeamos la balsa del Padul hasta situarnos en dicha localidad. Es aquí donde reponemos fuerzas por treinta minutos y comemos un bocadillo de jamón con bebida a elección y sin límite.

Siempre pareciendo poco el reposo comienza la fuerte subida a la Silleta del Padul que no coronamos al haber hielo y nieve en su cima y en la marcha había participantes que no estaban preparados para esa inclemencia. Nos quedamos en las postrimerías, a pocos metros de su cima.

Ya, a partir de ese punto fue todo bajada, se divisaba Churriana pero nadie nos quita las 4 horas de andar, llaneando, por pista, más monótono al transcurrir por la vega de Granada y realmente no llegábamos nunca pues parecía que Churriana cada vez se alejaba más y ya notábamos cansancio en los pies y piernas.

Lo peor para mí fueron los últimos kilómetros rodeando el campo de aviación de Armilla, se hacían eternos los metros. A pesar de eso íbamos un grupo de unos treinta en cabeza, empujando materialmente a los guías. Había un ambiente de euforia que nos eliminaba cualquier atisbo de cansancio y os aseguro que si algún guía dice ?al trote? acabamos corriendo la marcha. La velocidad era vertiginosa. Claro, al día siguiente se notaba el cansancio y la rigidez muscular y las agujetas, en definitiva, el moverse como los abuelos.

Llegar llegamos todos. Del grupo se retiraron siete, ninguno de Motril. Los motrileños, unos mejor que otros, llegamos a la meta.

El tiempo nos respetó en todo el recorrido pues ni llovió ni nevó. Fue llegar  a Churriana y comenzar a caer  agua, increíble!.

La organización bien no, perfecta y los que fuimos de aquí dejamos el pabellón de los Diez Sin Límite, bien alto tras una dura jornada de andar, para mí la más ?peleona? que he realizado hasta la fecha. A ver cómo son los 101 kilómetros de Ronda del mes de Mayo?

 




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